- UPTA denuncia que aplazar hasta 2028 un sistema preparado durante años perjudica a quienes cumplen y vuelve a retrasar una herramienta destinada a aumentar la transparencia fiscal.
- Cerca de 2,5 millones de trabajadores autónomos estarán potencialmente afectados por la nueva regulación de los sistemas de facturación.
- La organización propone además reducir a la mínima expresión los pagos en efectivo en determinadas actividades profesionales de alta cualificación y generalizar los medios telemáticos de pago.
Madrid, 6 de octubre de 2026.- UPTA España critica el nuevo retraso en la puesta en marcha de VERI*FACTU y considera que no existen razones objetivas que justifiquen aplazar nuevamente su aplicación hasta 2028.
Después de casi tres años de desarrollo, con un calendario de implantación definido y autónomos, empresas y proveedores tecnológicos preparándose para el cambio, la organización considera que una nueva modificación de los plazos genera inseguridad y perjudica especialmente a quienes ya han invertido tiempo y recursos para adaptarse.
Según las estimaciones de UPTA, cerca de 2,5 millones de trabajadores autónomos estarán potencialmente afectados por la nueva regulación. La organización recuerda que una transformación de esta dimensión debía haber estado acompañada desde el principio por una campaña pública de información y divulgación dirigida especialmente a pequeños negocios y profesionales.
Para UPTA, VERI*FACTU debe contribuir a mejorar la transparencia de la facturación, reducir la economía sumergida y combatir la competencia desleal que soportan los autónomos que cumplen con sus obligaciones fiscales. Por eso considera que, ante las dudas o el desconocimiento sobre su funcionamiento, la respuesta debía ser reforzar la información y el acompañamiento, no volver a posponer su entrada en vigor.
Menos efectivo y más trazabilidad
UPTA considera además que la lucha contra la economía sumergida no puede limitarse a VERI*FACTU y plantea avanzar también en la trazabilidad de los pagos.
La organización propone que, en determinadas actividades profesionales de alta cualificación, incluidas algunas vinculadas a las ramas sanitarias, los pagos se realicen prioritariamente mediante tarjeta, transferencia, Bizum u otros medios telemáticos, reduciendo el uso del efectivo a la mínima expresión dentro del marco legal.
Estas medidas deberían extenderse progresivamente al conjunto de las actividades profesionales para garantizar que todos los trabajadores autónomos compitan bajo las mismas reglas y evitar situaciones en las que quienes declaran íntegramente sus ingresos queden en desventaja frente a quienes pueden ocultar una parte de su actividad económica.
UPTA reclama, por tanto, un calendario definitivo para VERI*FACTU, mayor seguridad jurídica y una estrategia más ambiciosa para reducir la economía sumergida y aumentar la trazabilidad de los pagos.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señala: «No se pueden cambiar permanentemente las reglas del juego. Miles de autónomos han invertido y se han preparado para cumplir en los plazos previstos, y retrasar otra vez VERI*FACTU acaba perjudicando precisamente a quienes han hecho sus deberes».
Abad añade que, «si queremos combatir de verdad la economía sumergida, hay que avanzar también en la trazabilidad de los pagos. No se trata de señalar profesiones, sino de garantizar que todos compitan con las mismas reglas y que quien factura, declara y paga sus impuestos no esté en inferioridad de condiciones. Después de tres años preparándolo, retrasarlo otra vez no resuelve nada. Solo aplaza el problema. VERI*FACTU no puede seguir siendo el sistema que siempre va a entrar en vigor mañana».