Desde el final de las Navidades, los autónomos del mar, mariscadoras, mariscadores y
parquistas, atraviesan una situación económica límite. El carrusel de borrascas que ha azotado
Galicia en las últimas semanas, y especialmente la ría de Arousa, ha provocado una mortalidad
casi total de los moluscos en numerosas zonas de producción, dejando a cientos de familias sin
ingresos procedentes de su actividad.
La realidad es dramática: profesionales que dependen exclusivamente del mar para subsistir se
encuentran hoy sin posibilidad de trabajar y, al mismo tiempo, sin acceso a las ayudas que
podrían aliviar esta situación.
Desde UPTA pedimos a la Consellería do Mar, que acelere con urgencia las catas que se están
realizando para determinar el alcance real de la mortalidad en las distintas zonas de la ría de
Arousa. Este proceso es clave para que la administración pueda emitir el informe de impacto
necesario que permita activar los mecanismos de protección para los trabajadores afectados.
Sin ese informe, los autónomos del Régimen Especial del Mar (REM) no pueden acceder al cese
de actividad que gestiona el Instituto Social de la Marina (ISM), una prestación que resulta vital
para que mariscadoras, mariscadores y parquistas puedan percibir un mínimo de ingresos
mientras la producción no se recupera y la actividad pueda retomarse con normalidad.
“Es insostenible que un trámite administrativo se dilate en el tiempo mientras cientos de familias
carecen de los ingresos mínimos para poder vivir”, señala Eduardo Abad, presidente de UPTA.
La situación exige una respuesta rápida y eficaz. Cada día que pasa sin que se complete el proceso
administrativo agrava la precariedad de quienes viven del mar. No se trata solo de una cuestión
burocrática, sino de garantizar la dignidad y la supervivencia de muchas familias que hoy se
encuentran en una situación de absoluta vulnerabilidad.
Desde UPTA reclamamos a la Consellería do Mar que actúe con la máxima celeridad para que los
profesionales afectados puedan acceder cuanto antes a las prestaciones que les corresponden.
El mar volverá a producir, pero hasta entonces no se puede dejar solos a quienes viven de él.