Madrid, 29 de enero de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) estima que el proceso de regularización de personas extranjeras podría traducirse en un incremento de alrededor de 70.000 nuevas altas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Desde la organización se prevé que cerca del 14% de las personas regularizadas opten por emprender y desarrollar una actividad por cuenta propia.

Lejos de representar un inconveniente para la economía, UPTA destaca que esta medida supone una oportunidad estratégica para afrontar uno de los grandes retos estructurales de nuestro país: el envejecimiento de la población activa y, por consiguiente, la inminente jubilación de miles de trabajadores tanto asalariados como personas trabajadoras autónomas. Asimismo, permitirá avanzar de manera decidida en la lucha contra la economía sumergida.

En la actualidad, los autónomos inmigrantes generan una aportación cercana a los 10.500 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB), y han contribuido con más de 8.500 millones en cotizaciones sociales, mientras que las prestaciones solicitadas no alcanzan los 6.000 millones de euros. Además, el emprendimiento extranjero está siendo determinante para el crecimiento del RETA: en el año 2025, más del 80% de las nuevas altas en este régimen se han producido gracias al trabajo autónomo impulsado por personas de origen foráneo.

La organización subraya que esta regulación llega en un momento especialmente oportuno, ya que numerosos sectores productivos atraviesan dificultades para cubrir vacantes y, al mismo tiempo, miles de pequeños negocios necesitan relevo generacional y mano de obra cualificada. No obstante, UPTA insiste en que será imprescindible acompañar este proceso con un esfuerzo adicional en formación y recualificación profesional para miles de trabajadores y emprendedores.

Eduardo Abad ha insistido en que “tenemos la obligación de desmontar con datos y realidades las falsedades que difunde la ultraderecha en nuestro país. Las personas inmigrantes aportan mucho más de lo que cuestan y son absolutamente imprescindibles para sectores que han sido abandonados durante años por autónomos y asalariados españoles. No solo estamos hablando de empleo o de economía, estamos hablando de derechos humanos.

“Lo que está ocurriendo en Estados Unidos no puede ni debe imponerse en España”. “No lo permitiremos”, ha concluido.