Los precios alcanzan hasta 1.500 euros al mes y, junto al encarecimiento de la
vivienda, están expulsando a los autónomos gallegos del tejido urbano
Santiago de Compostela, 29 de abril de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores
Autónomos (UPTA España) ha presentado hoy un estudio sobre la evolución del precio de los
locales comerciales de menos de 100 m² y de la vivienda en Galicia, en el que concluye que
ambos mercados están tensionados por dinámicas de especulación urbanística, con incrementos
acumulados de hasta el 30% en los últimos cinco años (2020–2025).
El informe sitúa el precio medio de los locales comerciales de menos de 100 m² en Galicia entre
4 y 12 euros por metro cuadrado, aunque subraya que estos valores no reflejan la realidad de las
zonas con actividad económica.
En los centros urbanos y calles comerciales, donde se concentra el consumo real, los precios
mensuales de un local tipo de 80 m² alcanzan:
• Vigo: entre 1.000 y 1.500 euros al mes
• A Coruña: entre 900 y 1.400 euros al mes
• Santiago de Compostela: entre 800 y 1.500 euros al mes
• Pontevedra: entre 900 y 1.200 euros al mes
• Vilagarcía de Arousa: entre 700 y 1.100 euros al mes
• Ourense: entre 650 y 1.000 euros al mes
• Lugo: entre 700 y 1.050 euros al mes
UPTA advierte de que los precios más bajos se registran en barrios periféricos o fuera de los
cascos urbanos, donde la actividad comercial es reducida o inexistente, por lo que no
representan el coste real de emprender.
El alquiler: el 40 por ciento de los costes de un negocio
Según el estudio de UPTA, el alquiler del local comercial supone actualmente alrededor del 40
por ciento de los costes directos de un pequeño negocio, consolidándose como el principal factor
de presión económica sobre el comercio local.
Doble carga: alquiler de local y vivienda
El informe destaca que una parte significativa de los autónomos con establecimiento comercial
tiene además que hacer frente al pago del alquiler de su vivienda, lo que les sitúa en una posición
de especial vulnerabilidad al tener que asumir simultáneamente dos de los principales costes.
Esta realidad configura una doble carga económica estructural que compromete directamente
la viabilidad de sus negocios.

Vivienda: subida paralela y sostenida
El mercado de la vivienda mantiene una tendencia ascendente en Galicia. La media autonómica
se sitúa entre 9,4 y 9,7 euros por metro cuadrado, con un incremento del 6,2 por ciento en el
último año y un aumento acumulado de entre el 20 y el 30 por ciento en los últimos cinco años
(2020–2025).
Por ciudades, los precios se sitúan en:
• Vigo: hasta 11,8 euros por metro cuadrado
• A Coruña: alrededor de 11,2 euros por metro cuadrado
• Santiago de Compostela: alrededor de 10 euros por metro cuadrado
• Pontevedra: entre 9 y 10 euros por metro cuadrado
• Vilagarcía de Arousa: entre 8 y 9 euros por metro cuadrado
• Ourense: entre 7 y 8,5 euros por metro cuadrado
• Lugo: entre 7 y 8 euros por metro cuadrado
Especulación urbanística: el factor determinante
UPTA identifica la especulación urbanística como uno de los principales motores de esta escalada
simultánea de precios, destacando la retención de inmuebles, la concentración de la propiedad
en pocas manos y la fijación de precios desligada del uso real como elementos clave del
problema.
Paralelismo entre vivienda y locales
El estudio confirma que ambos mercados han evolucionado de forma sincronizada entre 2020 y
2025, afectando tanto a grandes ciudades como Vigo y A Coruña, como a capitales provinciales
como Pontevedra y a núcleos intermedios como Vilagarcía de Arousa, Ourense y Lugo.
La combinación de ambos incrementos genera un fuerte impacto sobre el colectivo de
autónomos: el alquiler del local supone hasta el 40 por ciento de los costes de un negocio,
mientras que el aumento del coste de la vivienda agrava aún más la situación, configurando una
presión económica creciente que dificulta la continuidad de miles de actividades.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, ha advertido de forma contundente que “lo que
estamos viendo es un auténtico expolio del tejido económico local. La situación es directamente
asfixiante para la inmensa mayoría de pequeños negocios, que están siendo expulsados de las
ciudades a un ritmo acelerado”.
En este sentido, ha señalado que “la concentración de la propiedad está actuando como un
rodillo. No hablamos ya de presión de mercado, sino de un modelo que está arrasando con miles
de comercios y vaciando los centros urbanos. Las ciudades se están convirtiendo en escaparates
sin alma, donde el comercio de proximidad desaparece”.