- La organización advierte de que la digitalización obligatoria está aumentando la
vulnerabilidad de los negocios más pequeños, especialmente entre los autónomos de
mayor edad y sin estructura empresarial
Santiago de Compostela, 8 de mayo de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores
Autónomos (UPTA) alerta del aumento de los riesgos de ciberseguridad que afectan al colectivo
autónomo como consecuencia de una digitalización acelerada que no está viniendo acompañada
de los recursos, la formación y las herramientas de protección necesarias.
Según los datos que maneja la organización, hasta 6 de cada 10 autónomos podrían encontrarse
en una situación de exposición elevada ante ataques digitales, especialmente por la combinación
de varios factores: edad, falta de estructura empresarial, escasa formación tecnológica y avance
de nuevas obligaciones digitales.
UPTA recuerda que más del 18% de los trabajadores autónomos en Galicia tiene 60 años o más
(38.500 autónomos) una realidad que evidencia el fuerte envejecimiento del colectivo y que
incrementa las dificultades de adaptación ante procesos tecnológicos cada vez más complejos.
Además, más de 180.000 autónomos gallegos no tienen asalariados, lo que limita su capacidad
para contratar soporte técnico, implantar sistemas de protección o recibir asesoramiento
especializado.
La organización advierte de que esta problemática se agrava en sectores con mayor presencia de
pequeños negocios, profesionales de edad avanzada o actividades tradicionalmente analógicas,
como el comercio, la hostelería, el transporte, la agricultura, la construcción, los oficios, las
actividades profesionales y otros servicios de proximidad.
La implantación progresiva de herramientas digitales, plataformas de gestión online, pagos
electrónicos, sistemas de facturación electrónica y nuevas obligaciones tecnológicas está
dejando al descubierto importantes carencias en materia de ciberseguridad. Muchos
trabajadores autónomos carecen de recursos económicos o conocimientos específicos para
proteger adecuadamente sus datos, sus operaciones y la información de sus clientes.
Desde UPTA denuncian que la digitalización impulsada en los últimos años no ha venido
acompañada de una estrategia real de protección tecnológica adaptada a la realidad del trabajo
autónomo. La brecha digital, señalan, ya no es solo una cuestión de acceso a herramientas, sino
también una brecha generacional y formativa.
La organización recuerda que los ciberataques dirigidos a pequeñas empresas y autónomos han
aumentado de forma sostenida en los últimos 10 años, afectando especialmente a quienes
cuentan con menor capacidad tecnológica.
Ante esta situación, UPTA considera imprescindible que las administraciones públicas impulsen
programas específicos de acompañamiento digital para el colectivo autónomo, que incluyan
formación práctica en ciberseguridad, servicios de asesoramiento técnico accesibles, ayudas
para la implantación de sistemas seguros y protocolos rápidos de actuación ante ataques
digitales.
Asimismo, la organización reclama que cualquier nueva obligación digital dirigida al colectivo
venga acompañada de recursos suficientes y garantías reales de protección tecnológica, evitando
que la modernización administrativa aumente la indefensión de miles de pequeños negocios.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, ha señalado que “el avance tecnológico no puede
convertirse en una amenaza para miles de pequeños negocios. Los autónomos están asumiendo
procesos de digitalización obligatorios sin las herramientas necesarias para defenderse de
fraudes, robos de datos o ataques informáticos. No podemos permitir que la modernización se
haga dejando atrás la seguridad de quienes sostienen gran parte de la economía de este país”.
Además, Abad ha advertido de que “muchos autónomos están completamente desprotegidos
frente a amenazas digitales cada vez más sofisticadas. Es imprescindible que las administraciones
acompañen el proceso de digitalización con inversión en formación, asistencia técnica y
mecanismos de protección eficaces”.
“La transformación digital debe servir para mejorar la competitividad de los autónomos, no para
aumentar su indefensión”, concluye el presidente de UPTA.