- Galicia alcanza los 203.983 afiliados al RETA tras sumar 426 autónomos en abril.
Santiago de Compostela, 5 de mayo de 2026.- Galicia muestra una evolución positiva del trabajo
autónomo en 2026, las ayudas de la Xunta de Galicia para el inicio de la actividad y el
mantenimiento del trabajo autónomo, están dando sus frutos. El mes de abril ha cerrado con
203.983 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), tras sumar 426 nuevos
autónomos en el último mes.
Todas las provincias de Galicia reflejan un crecimiento en el trabajo autónomo, A Coruña con 29,
pasando de 83.212 a 83.241, Lugo pasa de 30.456 a 30.532 afiliados al RETA, Ourense suma 46
positivos pasando de 22.095 a 22.141 y siendo Pontevedra la provincia que más crece en
afiliaciones, con 275, alcanza los 68. 069.
El comportamiento por sectores en Galicia refleja una evolución desigual, con protagonismo de
los servicios. La Hostelería lidera el crecimiento mensual con 158 nuevos afiliados, alcanzando
los (21.058) autónomos. También destacan los incrementos en la Construcción, que suma 93
afiliados hasta los (26.554), rompiendo la tendencia de caídas de los últimos meses, y en
Educación, con 42 nuevos autónomos (7.233).
Por el contrario, las Actividades profesionales, científicas y técnicas registran un descenso de 187
autónomos en el mes (17.855), el Transporte pierde 100 afiliados, situándose en (11.180),
Actividades sanitarias con una pérdida de 22 afiliados y la Industria manufacturera registra una
ligera caída de 4 afiliados (12.063).
La evolución reciente del RETA no deja lugar a dudas: el trabajo autónomo está creciendo. En lo
que va de 2026, el sistema suma más de 34.000 afiliados a nivel estatal. Son datos oficiales de la
Tesorería General de la Seguridad Social que reflejan afiliación real a final de mes, no
estimaciones.
Sin embargo, la Encuesta de Población Activa (EPA) ha señalado una supuesta caída de más de
60.000 autónomos. Asumir este dato como una fotografía fiel del sector supone ignorar tanto la
naturaleza de esta estadística como sus limitaciones. La EPA no mide afiliación real, sino
percepciones sobre la situación laboral a partir de una muestra. Equiparar estas estimaciones
con los registros efectivos del RETA distorsiona la evolución del colectivo. En un contexto de
crecimiento sostenido, dar por buena una caída inexistente no solo es incorrecto, sino que
proyecta una imagen completamente alejada de la realidad del trabajo autónomo en España.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “el trabajo autónomo no puede medirse solo con
encuestas. Los datos de afiliación reflejan la realidad, no son estimaciones; todo lo demás es
ruido. Resulta preocupante que se esté trasladando una imagen negativa del colectivo basada
en cifras que no responden a esa realidad. Eso no ayuda ni a los autónomos ni a la toma de
decisiones.”