- El comercio autónomo gallego ha perdido casi 4.800 afiliados desde 2021, cerca del
10% - UPTA alerta del impacto que la desaparición del pequeño comercio tendrá en el rural
y en los municipios de menor dimensión
Santiago de Compostela, 16 de septiembre de 2026.- El Observatorio Económico del Trabajo
Autónomo de UPTA España alerta de la profunda transformación que puede sufrir el mapa
comercial de Galicia durante la próxima década. A tenor de los datos disponibles y de
mantenerse la evolución registrada en los últimos años, Galicia podría perder cerca de 12.000
trabajadores autónomos del comercio hasta 2036.
El cambio ya está en marcha. Galicia cerró 2021 con 48.125 trabajadores autónomos en comercio
y reparación, mientras que al finalizar 2025 quedaban 43.329. En apenas cuatro años se han
perdido 4.796 autónomos, prácticamente un 10% del total.
La evolución es además más negativa que la registrada en el conjunto del país. En ese mismo
periodo, España ha pasado de 772.234 a 716.637 autónomos del comercio, una reducción del
7,2%. La caída acumulada en Galicia se sitúa, por tanto, casi tres puntos porcentuales por encima
de la media nacional.
De mantenerse el ritmo observado durante estos años, Galicia podría perder alrededor de
12.000 autónomos del comercio durante la próxima década, situándose en el entorno de los
31.000 afiliados en 2036.
Para UPTA, las cifras anticipan un cambio estructural del modelo comercial gallego, con
consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de actividad económica.
El rural gallego, especialmente expuesto a la pérdida de comercio
La estructura territorial de Galicia convierte esta evolución en un problema especialmente
preocupante. El comercio de proximidad continúa desempeñando un papel fundamental en
cientos de pequeños municipios, donde la desaparición de un establecimiento puede significar
también la pérdida de un servicio para sus habitantes.
Galicia cuenta con 313 municipios, y solo 23 superan los 20.000 habitantes. La dispersión de la
población y el elevado número de municipios pequeños hacen que el mantenimiento del
comercio local tenga una dimensión territorial especialmente relevante.
La reducción del comercio de proximidad amenaza con alimentar un círculo especialmente
peligroso: menos comercio significa menos servicios; menos servicios reducen la calidad de vida
y dificultan el mantenimiento de población; y la pérdida de habitantes disminuye, a su vez, las
posibilidades de supervivencia de los negocios que permanecen abiertos.
Para UPTA, combatir la despoblación y garantizar el futuro del rural gallego exige también
preservar una actividad económica capaz de mantener servicios, empleo y vida cotidiana en el
territorio.
El pequeño comercio pierde terreno y los grandes operadores crecen
La situación de Galicia se produce dentro de una transformación mucho más amplia del modelo
comercial español. Mientras España perdió 55.597 autónomos del comercio entre 2021 y 2025,
las grandes estructuras comerciales continuaron aumentando su capacidad de venta. La gran
distribución alcanzó una facturación agregada superior a los 50.000 millones de euros, con un
crecimiento del 4,75%, y sumó 222 nuevos establecimientos.
Al mismo tiempo, el comercio electrónico en España ha pasado de superar los 57.700 millones
de euros de facturación en 2021 a más de 114.800 millones en 2025. En apenas cuatro años, el
canal digital prácticamente ha duplicado su volumen de negocio mientras desaparecían decenas
de miles de trabajadores autónomos del comercio. El resultado es un mercado con menos
pequeños operadores independientes y un peso cada vez mayor de las grandes estructuras
comerciales y de los canales digitales.
Para UPTA, España no se enfrenta únicamente a la desaparición de miles de pequeños negocios.
Está cambiando quién vende, dónde se vende y qué operadores concentran una parte cada vez
mayor del mercado, una transformación especialmente preocupante en territorios como Galicia
por el papel económico y social que todavía desempeña el comercio de proximidad.
Un modelo comercial que también ha cambiado nuestras ciudades
Durante las últimas décadas también se ha producido una profunda transformación del modelo
comercial y urbanístico. La expansión de grandes complejos comerciales en las periferias ha
concentrado en un mismo espacio comercio, restauración, ocio, entretenimiento y grandes
zonas de aparcamiento, generando una enorme capacidad de atracción de consumidores.
Una parte importante de la actividad comercial y del ocio se ha desplazado así fuera de las calles
y barrios tradicionales, mientras el pequeño comercio ha tenido que competir con estructuras
capaces de concentrar prácticamente toda la experiencia de consumo en un único espacio.
A este proceso se suma el fuerte crecimiento del comercio electrónico. El resultado comienza a
ser visible tanto en las ciudades como en las cabeceras comarcales y municipios de menor
dimensión: menos establecimientos independientes y una progresiva concentración del
consumo en grandes operadores y canales digitales.
Para el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, “los datos son demoledores. Galicia ha
perdido prácticamente uno de cada diez autónomos del comercio en apenas cuatro años. Si no
somos capaces de cambiar esta tendencia, podemos encontrarnos dentro de una década con
cerca de 12.000 pequeños comerciantes menos. Durante años lo moderno fue llevar comercio,
restauración y ocio a grandes complejos en las periferias. Creamos auténticos parques temáticos
del consumo y vaciamos de actividad nuestras calles y barrios. Ahora estamos pagando las
consecuencias.”
Abad alerta especialmente de la situación del rural gallego: “En un pequeño municipio, cuando
cierra un comercio muchas veces desaparece también un servicio. No podemos hablar de luchar
contra la despoblación y mantener vivo el rural mientras dejamos desaparecer la economía que
permite vivir en él”.
Y concluye: “Esto sí debe ser una prioridad: salvar el comercio de nuestros barrios, de nuestras
calles, de nuestras villas y del rural. Galicia no puede resignarse a perder cerca de 12.000
autónomos del comercio durante la próxima década”.