• El comercio pierde otros 66 autónomos en agosto y cae hasta los 38.189 afiliados.
  • Galicia cierra agosto con 204.899 autónomos, 141 menos que en julio y 71 menos que
    hace un año.
  • UPTA alerta de que el comercio minorista gallego está “tocado” y reclama medidas
    para frenar la desaparición de negocios.

Santiago de Compostela, 2 de septiembre de 2026. Galicia vuelve a perder trabajadores
autónomos. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cerró agosto con 204.899
afiliados, 141 menos que en julio y 71 menos que en agosto de 2025.
La evolución gallega contrasta con la registrada en el conjunto de España, donde agosto termina
con 3.463.749 autónomos, 1.067 más que en julio y 58.044 más que hace un año.
La principal preocupación para UPTA-AGTAMAR está en el comercio minorista. El sector pierde
66 autónomos en apenas un mes y se queda en 38.189 afiliados. Esto supone una caída neta
equivalente a más de dos autónomos del comercio cada día de agosto.
Para la organización, estos datos confirman el deterioro de una actividad especialmente
importante para Galicia. El pequeño comercio no solo genera actividad económica y empleo,
sino que mantiene servicios de proximidad y contribuye a fijar población, especialmente en
municipios pequeños y zonas rurales.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, advierte de que “el comercio gallego está tocado.
Perder dos comercios al día durante agosto demuestra que tenemos un problema que ya no
podemos seguir ignorando. Cada persiana que baja hace más difícil mantener vivos nuestros
barrios y nuestros pueblos”.
LOS SECTORES TRADICIONALES SIGUEN PERDIENDO AUTÓNOMOS
La evolución de agosto muestra también retrocesos importantes en otras actividades. La
Hostelería pierde 87 autónomos, Agricultura 56, Industria Manufacturera 34, Educación 23 y
Transporte 5.
En sentido contrario, la Construcción suma 75 afiliados, mientras que las Actividades
Profesionales, Científicas y Técnicas crecen en 4 y las Actividades Sanitarias y de Servicios
Sociales incorporan 2.
Abad reclama una estrategia específica para el comercio minorista: “Necesitamos actuar sobre
los costes, impulsar la modernización y facilitar el relevo generacional. Si mantener abierto un
pequeño comercio deja de ser viable, el cierre termina siendo irreversible y recuperar después
ese tejido económico es muchísimo más difícil”.