- Desde UPTA-AGTAMAR mostramos nuestra profunda preocupación por las sanciones
impuestas a pequeños comercios gallegos dentro de una campaña de inspección
promovida por la Comunidad de Madrid por presuntas irregularidades en sus páginas
web.
Santiago de Compostela, 16 de julio de 2026.- Desde UPTA-AGTAMAR, no cuestionamos la
necesidad de cumplir la normativa de consumo. Los pequeños comerciantes son los primeros
interesados en ofrecer todas las garantías a sus clientes. Lo que resulta absolutamente
inaceptable es la desproporción de unas sanciones que alcanzan los 13.000 euros por supuestas
deficiencias formales en páginas web de negocios familiares que luchan cada día por mantener
abiertas sus puertas.
Estas sanciones llegan, además, en el peor momento para el comercio de proximidad.
En los últimos cinco años Galicia ha perdido una media de tres comercios al día, una cifra que
refleja la enorme presión que soporta el pequeño comercio. Cada establecimiento que cierra
supone menos empleo, menos actividad económica y menos vida para nuestros barrios y
nuestros pueblos.
Por ello, desde UPTA AGTAMAR Galicia exigimos a la Xunta de Galicia que solicite explicaciones
inmediatas a la Comunidad de Madrid sobre una actuación que consideramos desproporcionada
y que puede tener graves consecuencias para decenas de pequeños negocios gallegos.
Pero existe una cuestión que resulta todavía más preocupante.
Mientras se despliega todo el peso de la Administración contra pequeños comercios de Galicia
por presuntas irregularidades en la información de sus páginas web, millones de productos
comercializados a través de grandes plataformas digitales, especialmente procedentes de
empresas asiáticas, siguen llegando al mercado europeo sin un control efectivo sobre el
cumplimiento de la normativa. Productos sobre los que existen continuas dudas respecto al
etiquetado, la trazabilidad, la seguridad, la información al consumidor e incluso sobre el
cumplimiento de las obligaciones fiscales y aduaneras.
Resulta incomprensible que la contundencia administrativa recaiga sobre pequeños autónomos
que apenas intentan adaptarse a la digitalización mientras el verdadero volumen de productos
que escapan al control sigue entrando diariamente en Europa a través de grandes plataformas
internacionales.
La pregunta es inevitable: ¿qué es lo que realmente molesta a la Comunidad de Madrid? ¿Que
un pequeño comercio gallego haya decidido invertir en una tienda online para sobrevivir? ¿Que
los autónomos intenten competir en igualdad de condiciones con gigantes internacionales?
Porque el mensaje que reciben hoy miles de pequeños empresarios es profundamente
desalentador: invierta en digitalizar su negocio, venda por internet, adapte su empresa a los
nuevos hábitos de consumo… pero si comete una presunta irregularidad formal, se enfrenta a
sanciones que pueden hacer inviable la continuidad de su actividad.
Ese no puede ser el modelo de digitalización que necesitan los autónomos ni el comercio de
proximidad.
Las administraciones públicas deberían acompañar, asesorar y facilitar la corrección de posibles
errores antes de recurrir a sanciones de una cuantía absolutamente desproporcionada para
empresas familiares que carecen de departamentos jurídicos o de recursos técnicos
especializados.
Desde UPTA AGTAMAR Galicia esperamos una respuesta clara por parte de la Xunta de Galicia.
Es el momento de defender al pequeño comercio gallego, de reclamar proporcionalidad y de
exigir que el mismo rigor inspector que hoy se aplica sobre un pequeño establecimiento se ejerza
también sobre quienes comercializan millones de productos en nuestro mercado.
“No permitiremos que se criminalice al pequeño comercio mientras se mira hacia otro lado con
quienes han convertido el mercado europeo en la puerta de entrada de millones de productos
cuyo cumplimiento de la normativa sigue generando serias dudas. Si las administraciones
quieren proteger de verdad a los consumidores, que empiecen por controlar con el mismo rigor
a las grandes plataformas internacionales que comercializan millones de productos cada día y
dejen de convertir al pequeño comercio en el objetivo más fácil. Galicia no puede perder tres
comercios al día y, además, soportar actuaciones que ponen en riesgo la supervivencia de
quienes siguen apostando por emprender y generar empleo”, concluye Eduardo Abad,
presidente de UPTA.